Emprender con hijos: lo difícil, lo posible y lo necesario
Conoce la historia de María De Los Ángeles Velasquez Emprender siendo mamá ha sido uno de los retos más grandes y, al mismo tiempo, una de las experiencias más significativas de mi vida. La razón principal por la que decidí iniciar este camino fue enseñarle a mi hijo el valor de construir algo propio, luchar por sus sueños y demostrarle que con esfuerzo sí es posible salir adelante. Sin embargo, no ha sido fácil. Una de las partes más difíciles ha sido dividir mi atención entre mi emprendimiento y sus cuidados, porque como mamá siempre estamos pendientes de ellos, de su bienestar y de cada una de sus necesidades.
Durante mucho tiempo sentí que debía elegir entre crecer profesionalmente o dedicarme completamente a mi hijo, hasta que encontré espacios como CORALI y Corali Kids, donde por primera vez pude sentirme comprendida como madre emprendedora. Participar en los talleres mientras mi hijo permanecía en un lugar seguro, bien atendido y cerca de mí cambió totalmente mi rutina y mi productividad. Poder enfocarme, aprender, generar ideas y capacitarme con tranquilidad me permitió avanzar mucho más en mi emprendimiento.
Además, esta experiencia fortaleció aún más nuestro vínculo familiar. Hoy mi hijo se siente parte de este proceso y algo que me llena profundamente el corazón es escucharlo decir: “nosotros vendemos”. Esa pequeña frase representa todo el esfuerzo, el tiempo y el amor que hemos puesto en este camino juntos.
Contar con un servicio de guardería seguro y confiable ha sido fundamental. No solo porque mi hijo disfruta estar allí, sino porque también me permitió seguir creciendo sin tener que asumir gastos adicionales en cuidado privado. Pero más allá del apoyo práctico, lo más valioso fue sentirme valorada intelectualmente, sin ser juzgada ni etiquetada por asistir acompañada de mi hijo.
Creo firmemente que las madres emprendedoras necesitamos más espacios de capacitación, alianzas y apoyo integral que incluyan servicios de cuidado infantil. También considero importante acompañar estos procesos con apoyo emocional, empoderamiento y valoración personal, porque muchas veces lo que más necesitamos es volver a creer en nosotras mismas y en nuestras capacidades.
A cualquier mamá que sueña con emprender, pero siente que no puede hacerlo sola, le diría que sí se puede. Que no está sola, que existen redes de apoyo y personas dispuestas a ayudar. Todo empieza paso a paso, y aunque el camino tenga dificultades, las oportunidades y las condiciones poco a poco se van construyendo.
En el dinámico mundo del emprendimiento, Isabel Chan, propietaria de Beauty Hope, destaca como un ejemplo vibrante de cómo la determinación se encuentra con la estrategia administrativa. Durante su trayectoria, Isabel comprendió que el crecimiento físico de su establecimiento no era suficiente si no contaba con una «brújula» financiera que guiara sus pasos hacia la sostenibilidad. Al enfrentarse a la sensación de estancamiento, decidió que no bastaba con trabajar arduamente; era imperativo tomar acciones concretas para transformar un negocio que simplemente sobrevive en una empresa con capacidad de escalabilidad real. Uno de los avances más significativos en la evolución de Isabel fue su cambio radical de perspectiva respecto a la rentabilidad. En lugar de centrarse únicamente en el flujo de efectivo que entraba a la caja a diario, comenzó a analizar rigurosamente lo que realmente quedaba tras cubrir todos los costos operativos y administrativos. Esta visión analítica le permitió descubrir el verdadero potencial de Beauty Hope, reafirmando su convicción de que los números, lejos de ser una limitante, son en realidad la herramienta que otorga la libertad absoluta para tomar decisiones informadas y aprovechar nuevas oportunidades de mercado. Para Isabel, la disciplina administrativa dejó de ser una tarea postergada para convertirse en un hábito innegociable. Mediante la implementación de rutinas diarias y semanales, logró integrar el orden como un pilar fundamental de su gestión, entendiendo que la administración no es una carga pesada, sino la clave maestra para la estabilidad del negocio. Ella sostiene firmemente que dominar las finanzas es esencial para sostener una visión a largo plazo, pues intentar dirigir una empresa grande sin bases contables sólidas es tan arriesgado como construir una casa sin cimientos. Con un mensaje cargado de entusiasmo y empatía, Isabel invita a otras mujeres empresarias a perderle el miedo a las herramientas de control y a los registros de costos. Su consejo para quienes desean dar el primer paso hacia el crecimiento es simple pero poderoso: iniciar con el registro de cada ingreso y egreso, por mínimo que parezca, utilizando desde un cuaderno hasta formatos más avanzados. La clave del éxito no reside en la complejidad del sistema, sino en la constancia de visualizar el destino del dinero para, finalmente, tomar el control total de su futuro empresarial.
Descubre cómo el orden financiero permitió a Violetas de Don Florencio mejorar su control de ventas, inventarios y proyecciones, fortaleciendo su crecimiento empresarial con el acompañamiento de Corali.
En el camino del emprendimiento, muchas empresas logran vender, posicionarse e incluso crecer; sin embargo, pocas tienen claridad sobre lo más importante: sus números. Este era el caso de Violetas de Don Florencio, un emprendimiento con gran potencial que enfrentaba un reto clave: la falta de orden financiero. Sin información clara sobre costos, inventarios y rentabilidad, la toma de decisiones se basaba principalmente en la intuición, lo que limitaba su capacidad de crecimiento sostenible.
El punto de transformación llegó con el acompañamiento de Corali, a través de sus Servicios de Desarrollo Empresarial. Mediante asesorías personalizadas, se inició un proceso de fortalecimiento enfocado en organizar las finanzas del negocio y mejorar la toma de decisiones. Este proceso no solo implicó ordenar información, sino también cambiar la forma en que la empresaria comprendía su propio negocio.
Uno de los primeros pasos fue profundizar en la estructura de costos. Se trabajó en la identificación de costos directos e indirectos, el análisis de gastos operativos y el reconocimiento de costos que anteriormente no se contemplaban. Esto permitió establecer precios con mayor precisión y responder a una pregunta fundamental: si el negocio realmente estaba generando ganancias. Este ejercicio marcó un antes y un después, ya que permitió pasar de la incertidumbre a una gestión basada en datos.
A partir de este análisis, se incorporó el cálculo del punto de equilibrio, una herramienta clave para la sostenibilidad del negocio. Gracias a ello, Violetas de Don Florencio logró determinar cuánto necesita vender para cubrir sus costos y cuánto para generar utilidades. Además, pudo identificar qué productos son más rentables y enfocar sus esfuerzos de producción y venta de manera más estratégica.
Otro avance significativo fue la implementación de un control de inventarios. Anteriormente, el manejo del inventario se realizaba de forma empírica, lo que generaba pérdidas y desorden. Con la nueva estructura, la empresa logró conocer sus existencias reales, evitar desperdicios, planificar compras de manera más eficiente y optimizar sus procesos productivos. Este cambio no solo mejoró la operación interna, sino que también tuvo un impacto directo en la rentabilidad del negocio.
Con una base financiera más sólida, la empresa dio un paso estratégico hacia el futuro: la elaboración de proyecciones de ventas. Esto permitió establecer metas claras, anticipar la demanda, planificar inversiones y visualizar oportunidades de crecimiento. De esta manera, Violetas de Don Florencio pasó de reaccionar al día a día a tomar decisiones con una visión más estratégica y sostenible.
Como resultado de este proceso, la empresa logró tener un mayor control sobre sus finanzas, mejorar la gestión de inventarios, tomar decisiones basadas en información real y proyectar su crecimiento con mayor precisión. Más allá de los resultados técnicos, el cambio más significativo fue la transformación en la gestión del negocio, pasando de la incertidumbre a una administración con dirección clara.
El caso de Violetas de Don Florencio demuestra que el orden financiero no es un lujo, sino una herramienta esencial para cualquier emprendimiento que busca crecer de forma sostenible. Cuando una empresa entiende sus números, no solo mejora su operación, sino que también fortalece su capacidad de tomar decisiones estratégicas y generar impacto.
Desde Corali, se continúa impulsando el fortalecimiento empresarial de mujeres emprendedoras, brindando herramientas prácticas que contribuyen a la sostenibilidad y competitividad de sus negocios, promoviendo así el desarrollo económico local.
Detrás de la imagen que hoy proyecta Espacio Estudio Creativo, existe una narrativa de decisiones complejas y momentos de incertidumbre que rara vez salen a la luz. En una reciente entrevista, María José Villatoro, Majo como cariñosamente se le conoce, compartió que su trayectoria no ha sido una línea recta hacia el éxito, sino un proceso de maduración forjado a través de desafíos que, en su momento, parecieron obstáculos insuperables. Para ella, abrir esta ventana hacia el pasado no es un ejercicio de nostalgia, sino una forma de demostrar cómo los errores críticos que estuvieron a punto de silenciar sus operaciones se convirtieron en la base sólida de su triunfo actual.
Durante las etapas más intensas de expansión, María José enfrentó una crisis derivada de la gestión de expectativas y la velocidad vertiginosa de los procesos internos, factores que casi la llevan a cerrar las puertas de su proyecto de forma definitiva. En esos instantes de vulnerabilidad, donde el deseo de darse por vencida era una tentación constante, la empresaria comprendió que la presión no debía ser el fin, sino el motor para un cambio radical. Fue entonces cuando la resiliencia dejó de ser un concepto teórico para transformarse en una estrategia de supervivencia tangible, obligándola a cuestionar y reconstruir cada aspecto de su organización.
Lejos de ocultar las fallas, Majo optó por ejecutar un análisis de su negocio para ajustar el rumbo con determinación. Este proceso le permitió entender que la verdadera maestría de una mujer de negocios no radica en la ausencia total de errores, sino en la agilidad para levantarse con una visión estratégica mucho más clara.
Uno de los aprendizajes más profundos que la dueña de Espacio Estudio Creativo destaca es la importancia de normalizar el error, entendiéndolo como una señal inequívoca de que se está innovando con valentía. María José descubrió que mostrar la vulnerabilidad empresaria es, en realidad, una fortaleza que permite conectar de manera más humana y genuina tanto con su audiencia como con su equipo de trabajo.
Hoy, la historia de María José Villatoro sirve como una guía de inspiración para otras emprendedoras, animándolas a abrazar sus propios procesos de ajuste con entusiasmo y sin temor al juicio. Los errores que alguna vez amenazaron con destruir su sueño son ahora los cimientos de un mañana brillante, reafirmando su convicción de que la capacidad de transformar desafíos en oportunidades de oro es lo que permite crecer con propósito.
Como cierre, Majo hace un llamado a la acción para todas aquellas que lideran sus propios proyectos, recordándoles que la perfección es un mito que suele frenar el crecimiento real. Su consejo principal para las mujeres empresarias es que dejen de ver el fallo como un abismo y comiencen a verlo como un peldaño necesario hacia la maestría.
¿Alguna vez te has preguntado por qué hay empresas que parecen avanzar con paso firme, crecer con estabilidad y tomar decisiones seguras, mientras otras sienten que todo es cuesta arriba?
Muchas veces pensamos que el éxito empresarial viene de una receta secreta, de una gran herencia familiar o de un golpe de suerte que nunca se acaba. Pero la verdad es otra, más terrenal y mucho más poderosa: las empresas que crecen lo hacen porque toman decisiones clave, con orden y con enfoque.
Y sí, esas decisiones no siempre son fáciles, pero marcan la diferencia entre sobrevivir y construir una empresa sostenible.
Entonces ¿Por dónde empezar?
Aquí te compartimos decisiones fundamentales que toda empresaria necesita enfrentar si quiere llevar su negocio al siguiente nivel.
1. Ordenar antes de acelerar
Antes de crecer, hay que ordenar. Tú eres la principal fuente de información de tu empresa y conocerla a fondo es una decisión estratégica.
Pregúntate:
¿Tengo claro mi modelo de negocio?
¿Sé quién es realmente mi cliente ideal?
¿Conozco mis fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas (FODA)?
¿Tengo orden en mis procesos administrativos, ventas y finanzas?
El orden no limita, el orden libera. Te permite tomar decisiones con datos y no solo con intuición.
2. Decidir el precio correcto (y defenderlo)
Esta es una de las decisiones más críticas y, muchas veces, la más postergada.
¿Realmente conoces tus costos? ¿Sabes si estás ganando, empatando o perdiendo?
Muchas empresas no fracasan por falta de ventas, sino porque venden sin saber si su precio cubre costos, tiempo y esfuerzo. Conocer tus costos te da claridad, seguridad y te permite crecer sin miedo.
Tip clave: Un buen precio no solo cubre gastos, también sostiene tu empresa y tu bienestar como empresaria.
3. Dar el paso hacia la formalización
La formalización suele venir acompañada de miedo: más responsabilidades, más trámites, más dudas. Y es normal sentirlo.
Pero también es una decisión que abre puertas:
Acceso a clientes más grandes
Oportunidades de crecimiento y expansión
Mayor credibilidad y proyección empresarial
Formalizar no significa perder libertad, significa prepararte para crecer en serio.
4. Elegir un enfoque claro
No todo se puede hacer al mismo tiempo. Decidir qué sí y qué no es una de las decisiones más maduras que puede tomar una empresaria.
Enfocarte te permite:
Priorizar acciones que generan impacto
Evitar el desgaste innecesario
Avanzar con intención y estrategia
Crecer también es decidir
Estas decisiones no son las únicas, ni serán fáciles, pero sí son fundamentales. Cada paso que tomes con orden, información y enfoque te acerca a una empresa más sólida, más rentable y alineada con tus sueños.
Recuerda: No se trata de crecer rápido, se trata de crecer bien. Y todo crecimiento bien hecho comienza con una decisión valiente.
Empoderamiento Empresarial con Resiliencia: La Inspiradora Historia de Blanca Ruth Ramírez Gramajo
Cerrando el Año con Fuerza y Preparándonos para un Nuevo Comienzo
En Coralí, sabemos que el final de un año es el momento perfecto para reflexionar sobre los logros alcanzados, aprender de los desafíos y preparar las bases para un nuevo comienzo lleno de oportunidades. Este diciembre, queremos compartir la historia de Blanca Ruth Ramírez Gramajo,conocida cariñosamente como Blanqui, una mujer emprendedora que ha convertido su lucha personal contra el cáncer de mama en un ejemplo de resiliencia y fortaleza empresarial.
De la Adversidad a la Oportunidad: El Nacimiento de un Emprendimiento
En 2010, Blanqui recibió un diagnóstico que cambiaría el rumbo de su vida: cáncer de mama. Este diagnóstico no solo afectó su salud, sino que también significó el fin de su estabilidad laboral, obligándola a renunciar a su trabajo. Sin embargo, lejos de ver esta situación como un obstáculo insuperable, Blanqui decidió que era momento de emprender su propio camino.
Así nació Jased Regalos y Más, un negocio dedicado a la creación de arreglos florales y regalos personalizados para cualquier ocasión. Este emprendimiento, que lleva el nombre de sus tres hijos, se convirtió en el reflejo de su resiliencia. Blanqui demostró que, incluso en los momentos más difíciles, el espíritu emprendedor puede abrir puertas hacia nuevas oportunidades. «El cáncer de mama fue una prueba dura, pero me ayudó a descubrir mi capacidad para crear algo bello y significativo, incluso en medio del dolor,» comparte Blanqui.
Damas Rosas: Empoderando a Otras Mujeres a Través del Emprendimiento
No conforme con solo crear un negocio, Blanqui decidió que su emprendimiento debía tener un impacto más allá de su propia historia. Fundó Damas Rosas, una iniciativa que elabora pulseras personalizadas y cuya venta tiene como objetivo destinar las ganancias a apoyar a mujeres en tratamiento contra el cáncer de mama. De esta manera, Blanqui no solo continúa creciendo como empresaria, sino que también crea una red de apoyo para otras mujeres, fomentando la sororidad y la solidaridad entre emprendedoras.
«Damas Rosas es mi manera de devolver un poco de lo que he recibido. Quiero que otras mujeres sepan que no están solas y que, a través del emprendimiento, podemos apoyarnos mutuamente,» afirma Blanqui.
Coralí: El Socio Estratégico en el Crecimiento Empresarial
El camino de Blanqui no habría sido el mismo sin el apoyo que ha recibido de Coralí, un centro que ha sido clave en el desarrollo de su emprendimiento. Coralí le ha brindado las herramientas necesarias para gestionar su negocio de manera efectiva, desde estrategias de organización hasta asesoría emocional, todo lo cual ha sido fundamental para mantener su motivación y enfoque.
«Para mí, Coralí ha sido mucho más que un espacio de aprendizaje. Aquí he encontrado una comunidad de mujeres que me han inspirado a seguir adelante, me han dado consejos valiosos y me han ayudado a mejorar mis estrategias de negocio,» señala Blanqui.
Cerrando el Año con Propósito: Preparándonos para el 2025
La historia de Blanqui es un claro ejemplo de cómo la resiliencia empresarial puede ser el motor que nos impulse a seguir adelante, incluso frente a los mayores desafíos. En Coralí, queremos que su historia inspire a todas nuestras emprendedoras a cerrar el año con gratitud por todo lo logrado, aprender de los obstáculos y mirar al futuro con renovada esperanza.
Este diciembre, es el momento ideal para reflexionar sobre los logros alcanzados y planificar el próximo paso. En el 2025, ¡estamos listas para seguir creciendo, emprender con propósito y apoyar a otras mujeres a través del emprendimiento!
El centro de recursos empresariales Corali, es ejecutado en Guatemala por la Red Nacional de Grupos Gestores, con el apoyo del Departamento de Estado de Estados Unidos y CIPE