Emprender con hijos: lo difícil, lo posible y lo necesario
Conoce la historia de María De Los Ángeles Velasquez
Emprender siendo mamá ha sido uno de los retos más grandes y, al mismo tiempo, una de las experiencias más significativas de mi vida. La razón principal por la que decidí iniciar este camino fue enseñarle a mi hijo el valor de construir algo propio, luchar por sus sueños y demostrarle que con esfuerzo sí es posible salir adelante. Sin embargo, no ha sido fácil. Una de las partes más difíciles ha sido dividir mi atención entre mi emprendimiento y sus cuidados, porque como mamá siempre estamos pendientes de ellos, de su bienestar y de cada una de sus necesidades.
Durante mucho tiempo sentí que debía elegir entre crecer profesionalmente o dedicarme completamente a mi hijo, hasta que encontré espacios como CORALI y Corali Kids, donde por primera vez pude sentirme comprendida como madre emprendedora. Participar en los talleres mientras mi hijo permanecía en un lugar seguro, bien atendido y cerca de mí cambió totalmente mi rutina y mi productividad. Poder enfocarme, aprender, generar ideas y capacitarme con tranquilidad me permitió avanzar mucho más en mi emprendimiento.
Además, esta experiencia fortaleció aún más nuestro vínculo familiar. Hoy mi hijo se siente parte de este proceso y algo que me llena profundamente el corazón es escucharlo decir: “nosotros vendemos”. Esa pequeña frase representa todo el esfuerzo, el tiempo y el amor que hemos puesto en este camino juntos.
Contar con un servicio de guardería seguro y confiable ha sido fundamental. No solo porque mi hijo disfruta estar allí, sino porque también me permitió seguir creciendo sin tener que asumir gastos adicionales en cuidado privado. Pero más allá del apoyo práctico, lo más valioso fue sentirme valorada intelectualmente, sin ser juzgada ni etiquetada por asistir acompañada de mi hijo.
Creo firmemente que las madres emprendedoras necesitamos más espacios de capacitación, alianzas y apoyo integral que incluyan servicios de cuidado infantil. También considero importante acompañar estos procesos con apoyo emocional, empoderamiento y valoración personal, porque muchas veces lo que más necesitamos es volver a creer en nosotras mismas y en nuestras capacidades.
A cualquier mamá que sueña con emprender, pero siente que no puede hacerlo sola, le diría que sí se puede. Que no está sola, que existen redes de apoyo y personas dispuestas a ayudar. Todo empieza paso a paso, y aunque el camino tenga dificultades, las oportunidades y las condiciones poco a poco se van construyendo.
Si yo pude, tú también puedes.


